divendres, 30 de novembre del 2018

DESCARTES

 
1. La gran crisis del XVII

2. La Revolución científica.

3. Racionalistas y empiristas: la filosofía del XVII.

4. Descartes y el problema del método.


1 LA GRAN CRISIS DEL XVII

a. Crisis económica: las estructuras feudales europeas, heredadas del Medioevo, empiezan a descomponerse ante la presión de la burguesía emergente y el auge del capitalismo.

-Apertura de nuevas rutas comerciales y revolución tecnológica en la navegación →desarrollo de la banca y los sistemas de crédito→CAPITALISMO= Propiedad privada/ Libre empresa/Competencia

-Orígenes del nuevo modelo social: el modelo señor-vasallo va dejando lugar al modelo patrono-asalariado.

-BURGUESÍA: la clase que dirige las nuevas formas de la economía empieza a incrementar su poder e influencia y rivaliza con la Aristocracia, estamento aún hegemónico y privilegiado en el Antiguo Régimen.



b. Crisis religiosa: REFORMA PROTESTANTE: el luteranismo y todas las formas posteriores de ruptura con el poder vaticano.... se resquebraja la vieja unidad de la cristiandad característica del periodo medieval →Principio del libre examen y separación iglesia-Estado→Individualismo y liberalismo.

CONTRARREFORMA: →Intolerancia religiosa →Persecución de la heterodoxia→Retorno de la Inquisición y atraso definitivo de las naciones católicas.



c.Crisis política. Se empieza a desplomar el concepto medieval del Estado teocrático y sometido a los señores feudales→Monarquía Absoluta: centralización del aparato estatal, concentración de poderes, mantenimiento del modelo estamental, desarrollo del modelo de soberanía nacional característico del mundo contemporáneo.



PREGUNTAS PARA DEBATIR EN CLASE.



1. Empezamos nuevo tema y, como ya sucedió con Platón y la crisis de la polis, volvemos ahora a hablar de una Europa en plena crisis alrededor de la figura de Descartes: ¿por qué parece que los grandes filósofos surgen siempre en tiempos críticos?


 2. Atroces guerras de religión, resurgir de las formas más crueles
 del fanatismo religioso propiciado por la Contrarreforma… ¿no hubiera sido mejor que Martin Lutero no hubiera existido nunca?



2. LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA DEL XVII

-Continuidad respecto a las tendencias del Renacimiento (XVI)


                -Culto a los clásicos grecorromanos: culto a las matemáticas desde la influencia de Pitágoras y Platón/ El uso interesado de Platón y Aristóteles como fundamento metafísico para la fe propio de la Escolástica de los teólogos medievales es sustituido por el retorno a los antiguos como ideal del sabio terrenal y amante de la ciencia, alejado de la obsesión monoteísta.


                -Escepticismo: MONTAIGNE. Los sabios renacentistas, hartos del dogmatismo medieval, recuperan los principios de la antigua escuela escéptica de Gorgias o Pirrón para poner entre interrogantes los viejos dogmas y defender la diversidad de opiniones y la tolerancia. La presunción de que podemos alcanzar certezas absolutas es la causa de la infelicidad y el fanatismo. Dice Montaigne: “lo único que sé de cierto es que nada es cierto”.



-La “Ciencia Nueva” del XVII→ El interés por el estudio de la naturaleza y la convicción de que la presión teocentrista bloquea el avance de la ciencia determinan que los sabios del Renacimiento y el Barroco rompan con la Escolástica medieval.

                -Ruptura con la Física aristotélica: Fin de la teoría de las dos regiones y del sustancialismo.

  

              -Causas de la revolución científica:

   -Aparece un nuevo tipo de sabio→Predilección por la aplicación técnica frente a la especulación vacía. (El caso Leonardo)

-Perfeccionamiento de los instrumentos de observación (Galileo era óptico)

-Introducción de sistemas de cuantificación (“El gran libro del mundo está escrito en lenguaje matemático”). Lo verdadero es medible.

-La revolución en la astronomía: El auge de la navegación incrementa el interés por la observación astral, el modelo geocéntrico de  Ptolomeo y Aristóteles es abandonado por el modelo copernicano.

             -Kepler: El universo es un gran sistema armonizado por un geómetra cuyas leyes se pueden conocer a través del conocimiento matemático.

             -Galileo →Fin del dualismo aristotélico, las leyes de la Mecánica son universales./ La ley de la inercia demuestra que el movimiento no es más imperfecto que la inmovilidad, como se venía creyendo desde Platón.



-Consecuencias filosóficas de la Ciencia Nueva:

  
                a. Renuncia a la especulación metafísica y a la búsqueda de sustancias o entidades ultraterrenas.

                b. Reducción de toda realidad a sus propiedades medibles y convertibles en leyes matemáticas. La experiencia y la observación son esenciales, pero no tienen valor sin magnitudes cuantificables.

                c. Mecanicismo: El universo es un gigantesco reloj, una inmensa máquina cuyos movimientos pueden entenderse y preverse.




-El problema del método→ Empezamos a creer que si hay dominios del saber que permanecen oscuros es porque no hemos encontrado el método adecuado para investigarlos.


               a. Empirismo de Francis Bacon: la inducción es el modelo del conocimiento, la observación de muchos fenómenos conduce a verdades generales.


                 b. Matematicismo de Galileo: la experiencia por sí sola es ingenua, debe moverse dentro de un marco teórico, los fenómenos naturales solo proporcionan conocimiento si se someten a esquemas matemático.  (Influencia en Descartes: si un método tan riguroso como el de las matemáticas pudiera aplicarse al pensamiento en general ¿no obtendríamos la CERTEZA?




PREGUNTAS


1. La explosión científica característica del Renacimiento y el Barroco parece reivindicar a los clásicos como Platón y Aristóteles y, a la vez, romper con ellos. ¿No es contradictorio?


2. Con la Nueva Ciencia, y en especial con Galileo, el movimiento sale del desprestigio que arrastraba desde Parménides, Platón y a lo largo de la Edad Media. ¿Qué consecuencias tiene esto?


3. ¿Por qué la Iglesia persiguió a Galileo y a otros astrónomos?


4. "La experiencia por sí sola es ingenua". ¿Qué intenta decir Galileo con esa aseveración?


5. Si el universo es una gran máquina de movimientos perfectamente constantes y previsibles, ¿qué sucede entonces con la libertad que creemos tener?




3 RACIONALISTAS Y EMPIRISTAS. FILOSOFÍA DEL XVII.


-Problema filosófico de una época en crisis: ¿Cómo obtener certeza? ¿Cómo podemos saber si nuestras afirmaciones son verdaderas? ¿De donde provienen las ideas?


Polémica Racionalismo/ Empirismo:

-Escuela Racionalista (Descartes, Leibniz)

    -Las ideas verdaderas tienen su origen en la pura razón. Existen las ideas innatas. (Las tenemos solo por ser humanos, tendemos naturalmente a formarlas)

    -La realidad es matemática, por tanto el ideal del conocimiento es la deducción (obtención de una verdad necesaria a partir de unas premisas).


-Escuela Empirista: (Bacon, Hume)
    

    -La fuente del conocimiento está en los sentidos, todo procede de la experiencia. Todo supuesto conocimiento que no encuentre origen empírico es pura especulación, un sinsentido.

   -El ideal del conocimiento es la inducción, método característico de las ciencias naturales, donde muchos casos particulares contrastados empíricamente dan lugar a una idea general.

  


PREGUNTAS


1. Si la certeza y la universalidad de lo verdadero se basa en ideas innatas como afirma el racionalista, ¿cómo puede explicar por qué tenemos esas ideas?


2. Si la verdad se contrasta sólo en la experiencia, como quieren los empiristas, ¿de dónde provienen las matemáticas? ¿cómo puedo garantizar la certeza y universalidad si la base del conocimiento experiencial es la costumbre?





4 DESCARTES Y EL PROBLEMA DEL MÉTODO


Sentido general de la filosofía cartesiana. →Reacción contra el escepticismo de Montaigne: "en nuestro tiempo no hay cuestión que no sea objeto de disputa"→la verdad absoluta sí puede ser alcanzada por la razón


El problema del método.  → Mientras otras ciencias, gracias al uso de la certeza matemática, han alcanzado gran éxito, la filosofía es un campo de combates. Necesitamos un método basado en el principio de reconocer como verdadero sólo aquello que guarde evidencia absoluta, es decir, que no presente sombra de duda.


        -Intuición: verdad simple que captamos con evidencia absoluta, por ejemplo el "yo". (Es importante no confundir la intuición intelectual, por ejemplo la idea simple del "yo", con la intuición sensible o empírica, es decir, la sensación)

        -Deducción: encadenamiento de intuiciones o verdades simples que llevan a una conclusión necesaria. Es el procedimiento de verdad propio de los matemáticos.


¿Qué es un método? → Sistema de reglas que permite alcanzar conocimientos inequívocos. → ¿En qué consiste el método cartesiano?


       1. Principio de evidencia.

       2. Principio de análisis.

       3. Principio de síntesis.


       4. Enumeración


  -Aplicación de la duda metódica: buscamos verdades absolutamente indubitables, verdades que, como reza el principio de evidencia, no ofrezcan dudas respecto a su certeza. El procedimiento de la duda metódica es poner entre interrogantes todas nuestras ideas, incluso las que consideramos más firmes, sometiéndolas incluso a las más extravagantes dudas que podría plantear un escéptico. El objetivo es encontrar una verdad absoluta y primera, una intuición tan segura que, siguiendo el ideal deductivo, a partir de ella pueda derivarse todo el edificio del conocimiento. 

Pasos del método: 

1. Duda de los sentidos: si a veces me engañan, podrían engañarme siempre  → Crítica del empirismo.

2. Duda de las certezas matemáticas → Los matemáticos cometen a menudo paralogismos. 

3. Argumento onírico → Nada me garantiza que ahora mismo no sueño, no puedo estar seguro de mi propio cuerpo, de mi presencia aquí. 

4. Duda hiperbólica: argumento del genio maligno. (CUIDADO, este argumento lo introduce en una obra posterior, "
"Meditaciones metafísicas", cuando cayó en la cuenta de que la certeza de las demostraciones matemáticas soportaba el argumento onírico) → Y si en vez de Dios ¿nos gobierna un demonio engañador?

Fin de la duda → Certeza absoluta del cogito: Ni aún con la hipótesis escéptica más delirante puede ponerse en duda el hecho de que soy un ente pensante, pueden engañarme mis sentidos, estar yo soñando o ser engañado por un demonio, pero lo que ni el genio maligno puede quitarme es la evidencia de que pongo en duda la certeza de todo... y dudar es pensar cogito ergo sum. Esta intuición, la del yo autoconsciente es clara y distinta. 

PREGUNTAS

1. ¿No es contradictorio luchar contra el escepticismo sosteniendo planteamientos tan escépticos como el onírico o el del genio maligno?

- Teoría cartesiana de las ideas: 

         -Ideas adventicias: aquellas que formamos a partir de impresiones o intuiciones sensibles. Corresponden a hechos. 
          -Ideas facticias: aquellas que la imaginación forja a partir de intuiciones sensibles, por ejemplo la idea de centauro o sirena. 
           -Ideas innatas: son connaturales al ser humano, no es que seamos conscientes de ellas desde niños, es que tendemos naturalmente a formarlas... El alma o yo consciente, los entes matemáticos o la infinitud. 

-Argumentos de la existencia de Dios: (ver libro)

1. Argumento de la causalidad:



2. Dios como causa de mi ser:



3. Argumento ontológico de San Anselmo:




PREGUNTAS

1. ¿Por qué es tan importante demostrar la existencia de Dios después de haber ejecutado el procedimiento de la duda?

2. ¿Por qué sé que Dios no es una idea facticia?

-Teoría de las sustancias: definimos como sustancia un ámbito de lo real, es decir, aquel ser que posee una esencia propia y distinguible de otras realidades sustanciales. 


               -Res extensa: 
                -Res cogitans: 
                -Res divina:

 PREGUNTAS

1. En algún momento dice Descartes que la res divina es la única sustancia propiamente dicha. Explícalo. 

2. Si la res extensa, a la cual pertenecemos, se sujeta al modelo mecanicista, según el cual todo movimiento está sujeto a leyes físicas inamovibles, ¿cómo sostener la presunción de que somos libres? (FOTOCOPIAR REDACCIÓN SOBRE LA LIBERTAD Y EL DUALISMO ANTROPOLÓGICO)





diumenge, 21 de gener del 2018

MATERIALES PARA APROBAR EL EXAMEN DE DESCARTES

COMENTARIO DE TEXTO RESUELTO DE DESCARTES
«Así, a causa de que nuestros sentidos nos engañan algunas veces, quise suponer que no había ninguna cosa que fuera como las imágenes que ellos nos transmiten de esa cosa. Y como hay hombres que se equivocan al razonar, incluso en cuanto a las cuestiones más simples de la geometría y cometen en ellas razonamientos falsos, juzgando que yo estaba expuesto a equivocarme como cualquier otro, rechacé como falsas todas las razones que había tomado antes por demostradas. En fin, considerando que todos los pensamientos que tenemos cuando estamos despiertos nos pueden venir también cuando dormimos, sin que haya ninguno que, por tanto, sea verdadero, resolví fingir que todas las percepciones que hasta entonces habían entrado en mi mente no eran más verdaderas que las ilusiones de mis sueños. Pero enseguida me di cuenta de que, mientras quería pensar así que todo era falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese algo. Y notando que esta verdad pienso luego existo era tan firme y tan segura que hasta las más extravagantes suposiciones de los escépticos no eran capaces de hacer tambalear, juzgué que la podía recibir sin escrúpulo como el primer principio de la filosofía que buscaba».
El autor de este texto fue un filósofo y científico francés del siglo XVII. Iniciador del Racionalismo y de la filosofía moderna. Sólo aceptó la autoridad de la razón, origen y fundamento del conocimiento.
El fragmento es el tramo decisivo de la cuarta parte del Discurso del método, donde, una vez explicadas las claves de la duda metódica, se exponen los resultados de su aplicación. Lo que en él se nos expone tiene que ver con la cartesiana búsqueda de un principio firme para la filosofía. Descartes duda de las certezas comúnmente aceptadas y concluye que "pienso, luego existo" es ese principio.
Empieza informando de de que los sentidos, en ocasiones, nos engañan, por lo que puedo poner en duda la validez de las sensaciones. A continuación explica que, como a veces nos equivocamos en los razonamientos matemáticos, supongo que mis demostraciones son falsas. En la misma línea dice que no siempre está clara la distinción entre los sueños y en la realidad. A esto le llamamos argumento onírico: finjamos, entonces, que lo que hasta ahora hemos tomado por mundo real sea ilusión. Conviene añadir que, aunque no aparezca en el Discurso del método, en una obra posterior, Meditaciones metafísicas, añadirá la duda radical del Genio Maligno, cuyo extremismo escéptico supera incluso al argumento onírico. Según esta hipótesis, todo, absolutamente todo, podría ser una ficción en la medida en que en vez de un buen dios el universo hubiera sido creado y manipulado por un demonio cuya diversión consistiera en reírse de nosotros haciendo que nos engañáramos. Cuando afirma "Pienso, luego existo", entiende que ha llegado a una verdad firme y segura que sirve como primer principio de la filosofía.
¿Qué debemos entender de este encadenamiento creciente de dudas? La duda metódica tiene como objetivo prescindir, como conocimiento poco fiable, de todo cuanto podemos dudar. Rechaza los sentidos, las verdades de las matemáticas y la existencia del mundo real. Concluye que yo, que dudo, he de existir. Queda superada la duda con esta primera verdad, fundamento de su filosofía. Descartes defiende la autonomía del conocimiento humano con respecto a la fe y afirma que la verdad depende solo de la razón. En su búsqueda del saber el hombre tiene como luz a la razón. En ella hallamos las verdades a partir de las cuales construir el edificio del saber. Hay que encontrar una verdad absolutamente cierta, dado que su ideal de ciencia es la matemática que parte de principios ciertos y evidentes. Con el fin de encontrar esa verdad, propone su duda metódica, rechaza todos los conocimientos de los que es posible dudar. No significa que todo sea falso, sino que, al no ser un conocimiento seguro, no puede servir como principio de un saber definitivo.
Hay tres niveles de duda: la información de los sentidos, las demostraciones científicas y el mundo real, pero la propia duda nos dirige a la primera verdad: "pienso, luego existo». Esta verdad está en la razón, fuente del conocimiento para el racionalismo, y es la base de un saber firme porque es indudable. De ella surge el criterio de certeza: lo verdadero es evidente (claro y distinto). Desde la existencia del yo pensante y de la idea innata de infinito, Descartes llegará a la existencia de Dios, y de esta, a la del mundo real, las tres sustancias que forman la realidad cartesiana: infinita (Dios), pensante (yo) y extensa (materia).
MODELO DE EXAMEN SIN RESOLVER DE DESCARTES
Habiéndome, pues, afirmado en estas máximas, las cuales puse aparte juntamente con las verdades de la fe, que siempre han sido las primeras en mi creencia, pensé que de todas mis otras opiniones podía libremente empezar a deshacerme; y como esperaba conseguirlo mejor conversando con los hombres que permaneciendo por más tiempo encerrado en el cuarto en donde había meditado todos esos pensamientos, proseguí mi viaje antes de que el invierno estuviera del todo terminado. Y en los nueve años siguientes, no hice otra cosa sino andar de acá para allá, por el mundo, procurando ser más bien espectador que actor en las comedias que en él se representan, e instituyendo particulares reflexiones en toda materia sobre aquello que pudiera hacerla sospechosa y dar ocasión a equivocarnos, llegué a arrancar de mi espíritu, en todo ese tiempo, cuantos errores pudieron deslizarse anteriormente. Y no es que imitara a los escépticos (27), que dudan por sólo dudar y se las dan siempre de irresolutos; por el contrario, mi propósito no era otro que afianzarme en la verdad, apartando la tierra movediza y la arena, para dar con la roca viva o la arcilla. Lo cual, a mi parecer, conseguía bastante bien, tanto que, tratando de descubrir la falsedad o la incertidumbre de las proposiciones que examinaba, no mediante endebles conjeturas, sino por razonamientos claros y seguros, no encontraba ninguna tan dudosa, que no pudiera sacar de ella alguna conclusión bastante cierta, aunque sólo fuese la de que no contenía nada cierto. Y así como al derribar una casa vieja suelen guardarse los materiales, que sirven para reconstruir la nueva, así también al destruir todas aquellas mis opiniones que juzgaba infundadas, hacía yo varias observaciones y adquiría experiencias que me han servido después para establecer otras más ciertas.
  1. Analiza las ideas fundamentales del texto
  2. Explica el sentido que en el texto y en la filosofía global de Descartes tienen los términos del texto “máximas” y “escépticos”.
  3. Dios y el problema de las ideas innatas en la filosofía cartesiana.









dimarts, 14 de novembre del 2017

CONCURSO REFLEXIÓN FILOSÓFICA


 
El tercer jueves de noviembre -el día 16 este año- se celebra el Día Mundial de la Filosofía, así declarado por la UNESCO. Alguien dijo que la de filósofo es una «profesión peligrosa». Quizá el problema hoy no es que te ajusticien por pensar de otra manera, como hizo la Asemblea de Atenas con Sócrates hace dos mil quinientos años. Acaso lo que hoy nos pasa es que no disponemos de tiempo para detenernos a reflexionar. Demasiado bombardeo de imágenes, de tweets, de frases rimbombantes y vacías... Tal vez, dentro de ese orden apresurado y estresante, encontrar el momento de silencio y el espacio confortable para pararse a reflexionar sobre qué nos está pensando sea lo verdaderamente «anti-sistema».

El Departamento de Filosofía te propone buscar ese rincón por ti mismo. Te ofrecemos unas cuantas imágenes que nos parecen significativas. Elige una de ellas, en función del ciclo en el que estudias, y construye una disertación, es decir, una argumentación filosófica. Trata de que sea original y que intente decirnos algo relevante, però sobre todo, intenta que contenga razones. Porque esa y no otra es la obsesión filosófica: encontrar razones.

Es un concurso. En el blog www.porquelanadaynoelser@blogspot.com , que puedes encontrar directamente en el servidor o en la web de nuestro IES, verás las imágenes que te han de servir para elaborar tu reflexión. Ponle un título a la redacción, especifica qué imagen provoca tu reflexión y, por supuesto, incorpora tu nombre al escrito. Sólo hay un objetivo: interesar al lector, decirle algo que quizá no haya pensado nunca porque no se ha tomado el tiempo para ello.

El premio... de momento debes saber que los profesores de Filosofía y Valores Éticos nos comprometemos a subirte -moderadamente- la nota de la asignatura que te impartimos. . Debes entregar la redacción antes de las fiestas de Navidad. 


PRIMER CICLO
























SEGUNDO CICLO









 BACHILLER










dissabte, 7 d’octubre del 2017

TEST NO ACLARACIONES

01.Qué hora es:

02.Nombre:

03.Tu cumpleaños:


04.Signo zodiacal:

05.Años:

06.¿Dónde vives?:

07.Tatuajes


08.Perforaciones:


09.¿Estuviste enamorado?:

10.¿Has estado en otro continente?:

11.¿Amaste tanto a alguien como para llorar?:


12.¿Cómo es tu cabello?

13.¿Estuviste en un choque de autos?:

14.¿Has tenido alguna fractura?:


15. ¿Salchichas o hamburguesas?:

16.¿Chocolate, vainilla o fresa?:

17.¿Pepsi o Coca-Cola?:

18.¿Cerveza o vino?:
.

19.¿El vaso mitad lleno o mitad vacío?:

20. Color de ropa interior favorito:


21.Número de calzado:

22.Número favorito:

23.¿Superticioso?:

24.Tipo de música:

25.Cinco canciones favoritas: 


26.Lugar que te gustaría visitar:

27.¿Has hecho alguna locura por amor?:
.

28.Flor(es):
.

29.Tema de conversación más detestado:
30.Disney o Manga.:

31.Restaurante de comida rápida:

32.¿Cuándo fue tu última visita al hospital?:
.

33.Bebida alcohólica preferida:

34.Color favorito:
.

35.¿Cómo te ves en el fututro?:

36.¿De quién recibiste este e-mail?:

37.¿Quién de tus amigos vive más lejos?:

38.¿Último regalo que te hicieron?:

39.¿Quién piensas que responderá a este mail más rápido?:
.

40.¿Quién piensas que tardará más en responder?:


41.Algo que hayas hecho y de lo que te hayas arrepentido:


42.¿Alguna pesadilla?:


43.Amigos especiales:

44.¿Qué cambiarías de tu vida?:
.

45.¿Tienes ordenador?: .

46.5 CD´s preferidos
47.¿Mejor sentimiento?:

48.Sueño preferido:
49.Lo primero que piensas cuando te despiertas:

50.¿Las tormentas te gustan o te asustan?:  


51.Si pudieras ser otra persona, ¿quién serías?

52.Algo que tienes puesto siempre y no te lo quitas:
.

53.¿Qué hay en la pared de tu habitación?:

54.¿Qué hay debajo de tu cama?:
.

55.Escribe algo a la persona que te envió este mail: .

56.Nombra a la persona que tal vez te conteste: .

57.Nombra al que seguro te responde:


58.¿Quién te gustaría que lo respondiera?:
59.¿Qué le dirías a alguien y no te atreves?: 

60.¿Cuál es tu comida favorita
61.Película favorita:
62.Deporte favorito:
63.¿Tímido o extrovertido?:
64.¿Cómo te gustaría llamarte si fueras del otro sexo?:


65.¿Algún apodo que tengas?:
  

66.El mejor momento de tu vida:
67.¿Qué te gusta que te regalen?:

68.¿Qué no te gusta de ti?:
69.¿Te gusta leer?:

70.¿Hablas algún idioma?:

71.Tu pasatiempo favorito:


72.¿Playa o montaña?:

73.¿Cuál es la diferencia?:

74.Una palabra que te encante decir:

75.¿Te quieres despedir de alguien en especial?:

76.¿Coleccionas algo?:

77.¿Tienes alguna fobia?:

78.Libro favorito: 

79.¿Te gustaría que te regalasen un ramo de flores para tu cumpleaños?:
80.¿Evax o Ausonia?: Tampax, aunque recomiendo Evax porque ahora viene con dermotoallita.

81.¿Chinas o laci?:


82.¿Opel o Seat?:
83.¿Conformista o inconformista?:
.

84.¿Crees que el amor puede durar eternamente?:



85.¿En este momento estás enamorado?:

86.¿Cómo eres sentimentalmente?:

87.¿Cuál es tu teléfono?:

88.¿Qué opinas del sexo sin amor?:

89.¿Alguna vez te has bañado desnudo?:

90.¿Te gusta conducir?:
91. ¿Qué hora es?:


dimecres, 2 de novembre del 2016

ARISTÓTELES


ARISTÓTELES

Introducción: algunos equívocos sobre Aristóteles.

Podemos tomarnos en broma la afirmación de que la historia de la filosofía son Platón y Aristóteles y lo demás son notas a pie de página, pero es cierto que a lo largo de los siglos la sombra del debate entre el fundador de la Academia y su discípulo ha atravesado la visión del mundo de los grandes pensadores.

Los poco expertos en filosofía suelen pensar en el estagirita como maestro de Alejandro Magno. El Rey de los macedonios, Filipo, pidió a Aristóteles que encauzará intelectualmente a su hijo, pero no parece que las virtudes preferidas por aquél –la sensatez o la contemplación intelectual- calaran excesivamente en un Alejandro que, por encima de todo, fue un conquistador increíblemente audaz y un hombre de acción. Por otro lado, la ciencia moderna creció a partir del rechazo de los cosmólogos del XVI y el XVII o los filósofos empiristas al llamado modelo aristotélico, que consideraban excesivamente metafísico y lleno de hipótesis no demostradas. Es cierto que la física aristotélica determinó una filosofía de lo natural cuyos juicios reconocemos como falsos a partir de Copérnico, Galileo y Newton. Sin embargo, se olvida que el pensamiento aristotélico se enfrentó al platónico precisamente por la excesiva carga idealista de aquel. En otras palabras, Aristóteles tuvo el valor de afirmar que los argumentos abstractos necesitaban ser confirmados con la observación, de manera que sentó las bases del método científico. La Edad Media fue ciertamente aristotélica en su visión del universo, pero si el aristotelismo que los modernos rechazaron no hubiera existido, quizá la ciencia moderna tampoco habría encontrado tan fácilmente su camino.

Tras educar en el norte al futuro emperador y máximo responsable del llamado periodo helenístico, que sucede al periodo clásico, Aristóteles fue a vivir a Atenas, donde fundó el Liceo, en el cual se practicaba la enseñanza peripatética. Su extensa obra escrita incluye grandes tratados de Metafísica, Física, Ética, Política y Poética, escritos sobre Lógica, y algunos pequeños tratados sobre ciencias experimentales como Medicina, Meteorología o Biología.


Razón y ciencia. (Realidad y conocimiento)

Como en Platón, lo que hace grande al ser humano es el alma, es decir, el logos o razón. Podemos entender en ambos casos la superioridad del alma, pero en Aristóteles, al contrario que en Platón, para el que el alma es independiente, hay una unidad sustancial entre alma y cuerpo, de manera que las operaciones racionales están vinculadas a los sentidos. En otras palabras, los sentidos ofrecen datos sensibles al entendimiento, y éste, a través de la abstracción, los organiza y universaliza, en suma, les da sentido. Aquí se advierte el salto desde el platonismo al aristotelismo, la razón, ciertamente, alberga conceptos o ideas universales y abstractas, pero las representaciones intelectuales son en origen imágenes o representaciones sensibles. Así, y muy lejos de su maestro, Aristóteles reivindica la inducción como parte esencial del conocimiento.

Esto no significa que la filosofía se quede sin función, al contrario, su misión es determinar las leyes fundamentales o primeros principios del razonamiento. Hay un principio fundamental, el principio de no contradicción, cuyo valor en el pensamiento aristotélico es similar al que la Idea de Bien obtuvo en el de Platón.

Aristóteles estructura el conocimiento en tres tipos:

-Saberes teoréticos: comprenden la filosofía por un lado, que engloba la metafísica, las matemáticas y la física, y por el otro los saberes empíricos, que incluye las ciencias naturales y la medicina.

-Saberes prácticos: actividad que, como sucede con la ética o la política (Aristóteles incluye también la lógica), no produce bienes concretos.

-Saberes poiéticos o productivos: producen obras exteriores al agente, como sucede con la poética, la música o las técnicas.


La metafísica o filosofía primera

Sabemos que hay una ciencia para cada clase particular de entes, pero hace falta una que tenga como objeto lo que los distintos seres tienen en común, el ser en cuanto ser. Esa ciencia busca las ideas o principios válidos para toda clase de entes, ha de ser una ciencia común. Su nombre es metafísica, es decir, ciencia de lo que está más allá de lo físico. En ocasiones la llama ontología, pues estudia los principios constitutivos de los seres reales, pero es mejor llamarla metafísica, pues esos principios sólo son perceptibles por el entendimiento, no resultan accesibles a través de los sentidos.

Hay tres parejas conceptuales que Aristóteles establece y que nos sirven para estructurar su metafísica.

-Sustancia/Accidente: Lo sustancial de un ser es aquello sin lo cual ese ser no puede existir, es lo que lo define, lo que lo identifica, aquello que no le puede faltar. Lo accidental es lo que puede estar o no estar en un ser, pues no afecta a su sustancialidad, de manera que el ser puede existir sin sus accidentes. Así, yo soy sustancialmente un ser racional, pero es accidental que sea alto o pelirrojo, pues si fuera bajo y moreno seguiría siendo lo que soy en sustancia. De igual manera, si una silla es un artefacto que sirve para sentarse, no puede dejar de tener esa sentido sustancial, pero es accidental que sea verde, de madera o pequeña.

-Potencia/Acto: La potencia es lo que se puede llegar a ser, sus posibilidades, aquello que podría ser pero aún no es. El acto es la posibilidad que ya se ha actualizado, el cumplimiento de lo que estaba en potencia. Un niño es un joven en potencia, y el joven lo es en acto, pero al mismo tiempo es un anciano en potencia. El paso de la potencia al acto es lo que Aristóteles define como movimiento, no sólo el movimiento físico entendido como desplazamiento espacial, sino como transformación en el modo de ser de las cosas.

-Materia/Forma: Todo ser está compuesto de materia y forma. La materia es el sustrato permanente de todo cambio, lo que no se destruye. La forma es la manera en que la materia se presenta en cada momento. La materia que soy es la misma, pero puedo presentarme en la forma de niño, de joven o de anciano. Para que el barro sea algo he de “informarlo”, es decir, la forma de vasija hace que la materia que es el barro se presente de una manera determinada que puede cambiar. Esta dualidad que constituye los seres es llamada por Aristóteles hilemorfismo.



La filosofía primera como teología.

Ahora entenderemos por qué los filósofos medievales, en concreto los escolásticos, que intentaban demostrar racionalmente la existencia de Dios, como por ejemplo Sto Tomás de Aquino, veneraban los escritos aristotélicos, por más que no siempre capturaron la esencia del saber del maestro griego, tendiendo a desplazar el sentido de sus escritos hacia propósitos teocéntricos. Se advierte con conceptos como el del motor inmóvil, principio desde el cual se explica todo el movimiento en la física aristotélica.

Al aceptar el induccionismo, Aristóteles parece estar invitándonos a creer que todo empieza y acaba en el mundo sensible. Si las ideas provienen en último término de las imágenes sensibles, entonces no tiene sentido hablar de lo trascendente o ultraempírico. Sin embargo, el propio autor afirma que lo sensible es contingente y no necesario, es decir, que puede ser como podría no ser. Así, los seres físicos son corruptibles, lo difícil para Aristóteles, una vez conocemos su metafísica, es aceptar que el origen de los seres corruptibles es lo corruptible y contingente mismo.

Lo contingente se da porque hay una primera sustancia necesaria y eterna, a la cual reconoce naturaleza divina, es “teos”. El modo de ser de esa sustancia sobrenatural no puede ser similar al de las demás sustancias, pero eso no significa que podamos asimilar este planteamiento metafísico al propio de una religión monoteísta, donde Dios es omnipotente y creador de absolutamente todo. En esto Aristóteles no se aleja en exceso del modelo intelectualista típicamente platónico y propio de toda la filosofía griega, de manera que lo que llama dios es sobre todo aquello que hace inteligible todos los seres del universo. Hasta aquí llega la teología aristotélica, que en realidad es una consecuencia de su vasta metafísica.

La antropología aristotélica

¿Y el alma? La psiché es lo que determina lo que realmente somos, tal y como reza el hilemorfismo. El alma es la forma, la manera en que nuestra materia se actualiza. Respecto a la materia somos como cualquier otro ser vivo, pero nuestra forma específica viene actualizada por el alma, no un alma errante e independiente en el sentido platónico, sino en unidad con el cuerpo. 

El alma es el principio de la vida y desde ella hay que entender el estudio de la biología y de la psicología. Aristóteles distingue tres funciones en el alma: vegetativa, sensitiva e intelectiva. Cada función superior incluye siempre las inferiores, y hay una escala o jerarquía en los seres vivientes de acuerdo con la realización de esas funciones. Las plantas tienen sólo alma vegetativa, que permite las actividades vitales más básicas como la reproducción, el crecimiento y la nutrición; los animales, vegetativa y sensitiva, que permite el conocimiento inferior o sensible (la percepción), el apetito inferior (los deseos y apetitos que tienen que ver con el cuerpo como el deseo sexual o las ganas de comer) y el movimiento local, y los seres humanos, vegetativa, sensitiva e intelectiva; gracias a esta última el hombre posee las actividades vitales propias de la voluntad o apetito superior y del intelecto o entendimiento.

Aristóteles no acepta el dualismo platónico. Como las sustancias sensibles se componen de materia y forma, también el ser humano se compone de cuerpo y alma. El alma es la forma sustancial humana, el acto que organiza y vivifica la materia corpórea. El hombre constituye por lo tanto una unidad sustancial de cuerpo y alma.

En general, el punto de vista aristotélico relativo al alma es biologista y tiende a considerar al alma como una función del cuerpo, por lo que desde este punto de vista hay claros problemas para la defensa del carácter sustantivo del alma y de su posible inmortalidad. Sin embargo, Aristóteles cree que en el alma humana encontramos una parte (Noûs o entendimiento) que es radicalmente distinta a las otras partes pues es incorpórea y por ello "separable" (es decir inmortal y eterna). Siguiendo a su maestro Platón, para Aristóteles esta parte divina del alma es aquello gracias a lo cual pensamos, podemos captar lo universal y alcanzar la ciencia.

La oscuridad de los textos en los que presenta estas ideas favoreció la aparición de diversas interpretaciones, en particular relativas al modo de entender el vínculo del entendimiento agente con el alma de cada persona. Destacan la interpretación de Sto. Tomás, para quien todas las almas humanas poseen dicho entendimiento como una de sus partes y por lo tanto son inmortales, y la interpretación del filósofo árabe Averroes para quien el entendimiento agente no es una parte de nuestra alma ― que es mortal ― sino Dios mismo.


La política y la ética

“El hombre es el animal político”, es una de las aseveraciones aristotélicas que han pasado a la historia. Debemos entender que, a pesar de los honores que el estagirita concede a la contemplación intelectual, la actividad racional entregada al puro conocimiento de la verdad, el hecho de ser sabios orienta nuestra manera de vivir. Como sucede en toda la filosofía griega, diferenciamos entre la vida propia de un hombre sabio y la de aquel que es guiado por el error.

Propio de un pensador griego es entender que “lo humano”, antes que –como sucede entre nosotros- un individuo, designa a la comunidad. Ésta es el Estado, la polis. Como en Platón la filosofía es política, y su misión es organizar la ciudad en relación a la verdad. Quizá por ello no podamos hablar genuinamente de “política” hasta los griegos, pues sólo con ellos la comunidad empieza a gestionarse desde la voluntad de verdad, no desde la visión mítica del universo, como sucede con faraones o reyes mesopotámicos, cuyo lugar en la cúspide se legitima por ser ungidos por los dioses. Se trata entonces de buscar los medios adecuados para que la comunidad encuentre esa visión de la verdad.

Dijo el maestro Platón que constituía obligación fundamental del futuro gobernante regresar a las sombras de la caverna una vez había contemplado su exterior. Salir le ha servido para contemplar el mundo inteligible, pero es en el mundo sensible donde habrá de poner en práctica su conocimiento. Para Aristóteles, y pese a que el conocimiento es un fin en sí mismo, a la ciudad le conviene dejarse regir por la sabiduría, pues la vida sabia es la que más merece tomar el gobierno. Pese a que Aristóteles no propone un “gobierno de los filósofos”, coincide con el maestro en que el acceso a lo verdadero, que permite al hombre guiarse de forma razonable en su vida privada y pública, es lo que debe regir el Estado. He aquí la importancia pública de la filosofía, pues los actos que tienden hacia el bien supremo y la felicidad son aquellos que tienen la ciencia primera en el horizonte.

El vínculo entre la política y la ética es intenso. En su obra más célebre sobre la virtud, Ética a Nicómaco, explica que todo acto, todo conocimiento, toda fabricación, tiende de alguna forma a un “bien”. Así, cada cosa tiene una esencia, una manera de ser que le es propia y sin la cual su existencia no tiene lugar o, al menos, no tiene sentido. La tendencia de todo ser es entonces volcarse hacia aquello que le acerca a la realización de su esencia, y evitar lo que la separa. La manera de alcanzar la “eudaimonia” es entonces ser yo mismo. Siendo yo mismo seré feliz, pero, ¿cuál es el contenido de la felicidad? Para contestar a esta pregunta debo preguntarme a la vez cuál es mi esencia. ¿Qué es lo que hace hombre al hombre? No puedo contestar aludiendo a un aspecto accidental, transitorio o contingente en el hombre.

Recurramos a ejemplos. Hay una obra propia del zapatero, una propia del campesino, una del flautista… De igual manera hay algo propio del pie, que es por ejemplo caminar, como hay algo propio de la mano o de las orejas. ¿Y lo propio del hombre en tanto que hombre? No puede ser la actividad vegetativa, que también la poseen las plantas y animales, ni la sensitiva, que comparte con los animales, como se advierte porque sienten placer y dolor como nosotros… En otras palabras, no somos esencialmente humanos por vivir, alimentarnos o crecer. Debe ser pues la virtud racional la que nos identifica esencialmente. De igual manera que el zapatero virtuoso es el que fabrica buenos zapatos y la virtud de la silla es que nos sentamos cómodamente sobre ella, el hombre virtuoso es el que se dedica al cultivo de su alma, es decir, de su capacidad intelectiva, que es la única que posee en exclusiva y la que le define entre los demás entes.

Aquí Aristóteles no se aleja del racionalismo platónico. Tenemos tendencias sensitivas y apetitivas propias del cuerpo, pero lo virtuoso es someterlas a la tendencia racional del alma. Llamamos así virtud dianoética a aquella que eleva al alma racional a la cima de sus posibilidades de sabiduría. En su ayuda acude la virtud ética, que mantiene los actos del hombre en el justo medio entre el exceso y la carencia. Esta convicción es clave en la ética aristotélica y obtiene una influencia colosal sobre la historia del pensamiento: la mejor acción es la del que mantiene el equilibrio, el que no peca ni por exceso ni por defecto. Ser sabios, ese es pues nuestro fin y el secreto de la vida feliz, lo que de alguna forma nos eleva para acercarnos a lo divino.

No bastan las virtudes éticas y dianoéticas en el individuo, la contemplación de la verdad y de lo que un griego como Aristóteles llama “dios” no es suficiente, necesitamos que la ciudad entera sea virtuosa. Como ya demostró Platón, por eso escribió una utopía política como “La República”, ningún hombre puede bastarse por sí solo, necesitamos a los otros. Para Aristóteles –y volvemos a recalcar la trascendencia de la célebre aserción sobre el “zoon politikon”- lo natural en el hombre es formar comunidades. No convenimos, ni pactamos formar un Estado, es natural que lo hagamos, tanto como en las hormigas. Así, empezamos con unidades básicas como la familia o la aldea, pero estas son formaciones que tienden hacia la estatalización. Y así, el hombre sólo deviene hombre en cuanto vive en el Estado. Si alguien no lo hace, “o es una fiera o es un dios”, dice el pensador nacido en Estagira.  De igual manera que un pie deja de tener sentido separado del cuerpo en el que se integra y desarrolla su función, un hombre no tiene sentido más que en la medida en que es ciudadano.

Detectamos entonces el contenido de la felicidad: no se encuentra en los bienes exteriores y las riquezas materiales, sino en la sabiduría, en los bienes del alma. En esto no nos alejamos del maestro Platón, pero es importante destacar que, al contrario de lo que ya dijo el ateniense en la Carta VII, hay distintos regímenes en los que la felicidad de la polis se hace posible. Tanto en la monarquía, gobierno de uno, como en la aristocracia, gobierno de los mejores, como en la democracia, gobierno de la mayoría, es posible encontrar el gobierno justo, siempre y cuando el gobierno se ejerza en función del bien común y no de los intereses particulares.



dilluns, 2 de novembre del 2015

RECOMENDACIONES PARA ELABORAR UNA REDACCIÓN

Lo primero que tenemos que hacer es tomar decisiones respecto a los aspectos que van a ir componiendo nuestra redacción. Conviene escribir en sucio los posibles temas de los que hablaremos y darles un orden. Una vez hecho esto nos ponemos ya a redactar.

Es esencial demostrar que se conoce el problema, es decir, se domina una cantidad de documentación importante, pero esto sólo tiene valor en la medida en que la información se estructura de forma coherente, lo cual supone que no nos hemos quedado  con un mero aprendizaje mecánico y memorístico , sino que realmente entendemos lo que estamos estudiando. Es importante que no aparezcan datos erróneos, pero también que no caigamos en repetciones innecesarias  ni ideas que se contradigan entre sí.

Conviene empezar con una introducción. Presentamos grosso modo el problema que el título de la redacción nos demanda, y hacemos lo mismo con el autor al que vamos a referirnos. siempre recordando  que se trata de un filósofo y que la filosofía es una actividad que busca un sistema de razones para obtener criterios de verdad fiables. Conviene a continuación contextualizar  el problema que tratamos, presentando (sólo presentando) a quienes lo han tratado de forma alternativa al autor. Concluimos esta primera fase de la disertación presentando el tratamiento general que vamos a darle a la cuestión.

Desarrollo la cuestión. Explico los argumentos desde los que el autor entiende el problema, cómo lo trata , qué luces ha aportado, por qué llega a tales o culaes conclusiones, desde qué tradicion intelectual lo enfoca, a dónde piensa ir a parar. Estas ideas corresponden sin duda a algún debate con algún filósofo o escuela rival: debo explicar los términos de esa polémica, demostrar que sé por qué el rival cree tal cosa y en qué tiene o no tiene razón.

Es importante que la redacción explique todo lo que sé en relación al problema propuesto, lo cual no significa que incluya todo lo que he estudiado durante el curso, sino que seleccione la información que resulta relevante para entender ese problema y que la incluya ordenadamente. No debo añadir información por añadirla, es decir, sin vincularla a la línea expositiva que sigo, pero tampoco debo dejarme nada que se haya visto en clase y que puede ser útil para mejorar la calidad de la exposición. Una disertación corta es, ya de entrada, una mala disertación, pues en una cara de un folio es imposible reflejar un buen nivel de conocimientos, sobre un autor  que has estado estudiando durante dos meses. Recuerda que en clase has visto mucha materia sobre el autor, has leído textos suyos, has visto audiovisuales, incluso has asistido debates que vinculaban al autor con acontecimientos de la sociedad actual... Todo vale si se sabe integrar inteligentemente.

No es imprescindible una conclusión, aunque puede incluirse un último párrafo en el que se dé solución a la cuestión propuesta y se valore la trascendencia de ese tema y la propuesta del autor han tenido para la historia del pensamiento.

Recuerda que la argumentación ha de ser ordenada y coherente. Debes equilibrar el tiempo y el espacio que dedicas a cada cosa. si un aspecto es lo suficientemente importante para aparecer, pero no es lo más esencial, no te empantanes con él; si resulta que es esencial, no te lo quites de encima en dos líneas porque también te bajará la calidad de la redacción. Establece la separación adecuada entre frases y unidades temáticas, sirviéndote de los signos de puntuación pertinentes en cada caso . Debes utilizar la terminología filosófica especializada, demostrar que dominas el vocabulario específico, de esa manera no parecerá tu redacción una mera colección de opiniones sin rigor. Ahora bien, no uses un término de cuyo significado no puedas dar cuenta adecuadamente. No te pierdas en frases demasiado largas, multiplicando inútilmente las subordinadas, pues la disertación se volverá confuso. Cuida la ortografía.