dimarts, 24 de març del 2020

LA LIBERTAD (1)

Bueno, qué desastre. Resulta que se nos acaba de caer el sistema Aules también a los profes, justo cuando por fin, iba a exportar la información desde allí a este blog. Pese a todo, puedo ir ofreciendo algo que, en realidad, ya imagináis a poco que abráis el cuaderno y hagáis un poco de memoria respecto a lo que estábamos haciendo antes de Fallas. 

1º de Ciencias 

Recuerdo que estábamos con aquella hoja fotocopiada transversalmente que os pasé. Se refería a algunas de las teorías más trascendentes de la historia de la filosofía moderna y contemporánea respecto al problema de la libertad. Os aconsejo releer lo referente a Descartes y repasar la cuestión que vimos, relacionada, como tendréis reflejado en el cuaderno, con los residuos teocéntricos y medievales que aún arrastraba la concepción alma/cuerpo del filósofo francés. 

Cuando las clases quedaron interrumpidas, estábamos viendo el fragmento dedicado a la libertad en Kant. Quedó pendiente un ejercicio importante respecto a los problemas kantianos del deber y el de la autonomía moral.  

1. Analiza a ser posible con el mismo ejemplo la diferencia entre la acción contra el deber, conforme al deber y por deber. 

Os propongo alguno más que no está en la hoja:

2. Siempre en relación a Kant, ¿puede un creyente ser moralmente autónomo? ¿Y un fanático de una secta? Y un defensor de la ciencia y el ateísmo, ¿puede ser heterónomo?

1º de Humanidades. 

Con este grupo iba ligeramente más atrasado. La faena es clara:

-Siempre en relación a la hoja fotocopiada en cuestión, leed bien el resumen sobre la concepción de la libertad de Descartes y contestad a la pregunta que plantea. Añado una pregunta más:
2. Si somos parte del gran mecanismo cósmico y "giramos" como cualquier otro ser según leyes naturales, tal y como pensaban los nuevos sabios del tiempo de Descartes, ¿cómo puede entonces afirmar la existencia de la libertad humana?

-La otra parte de la faena es la referente a Kant. Leed el texto y, por favor, contestad a las dos preguntas que les he puesto a los de ciencias. 

PDTA. Voy a intentar habilitar los comentarios. Pondré un filtro para leer yo los mensajes y, a continuación, los haré públicos. Identificaos en los mensajes, por favor. 


1º DE BACHILLER 1º SEMANA

ADVERTENCIAS

1. ESPERO QUE ESTEIS BIEN VOSOTROS Y VUESTRAS FAMILIAS
2. EL MATERIAL QUE VAIS A ENCONTRAR AQUÍ ES EL QUE TENGO PREPARADO PARA EL SISTEMA AULES, QUE, DESDICHADAMENTE NO HA SIDO AÚN HABILITADO POR CONSELLERIA
3. EL MATERIAL DE LA ASIGNATURA ES EL QUE TENÉIS A DISPOSICIÓN EN ESTE BLOG Y EN EL OTRO QUE SE ENLAZA TAMBIÉN A TRAVÉS DE LA WEB DEL CENTRO. OS RECUERDO QUE HAY UN LISTADO DE CONCEPTOS, UNA SERIE DE TEXTOS NUMERADOS Y QUE SE REFIEREN AL TEMA QUE TRATAMOS Y, FINALMENTE, UN BREVE MATERIAL QUE OS PASÉ YA EN EL AULA A TRAVÉS DE FOTOCOPIA. ES IMPORTANTE QUE CUANDO CONSULTÉIS ESTE AULA VIRTUAL DISPONGÁIS DE ESTAS TRES FUENTES DE MATERIAL


dilluns, 7 d’octubre del 2019

COMENTAR UN TEXTO

El comentario de texto es -podríamos decir- una ciencia, pero no una ciencia exacta. Como en todo saber de la razón, no cualquier opinión es verdadera. Esto supone que podemos interpretar bien y podemos interpretar mal un texto, luego no vale cualquier cosa que a uno le parezca ni se trata de ofrecer una “opinión”. Ahora bien, la manera en que expresamos los resultados de nuestro análisis puede variar en distintos analistas y, sin embargo, ser igualmente correctos. Voy a exponer un procedimiento recomendable. Recuerda que se trata de analizar, pero también de comentar. No solo hay que dar cuentas al modo de resumen de lo que a grades rasgos dice el autor, tampoco hay que limitarse a parafrasear, o sea, a escribir lo que dice el autor sin explicarlo. Se trata de añadir el comentario al análisis, es decir, hay que tener clara cuál es la estructura argumental del texto y detectar los recursos de todo tipo que el autor utiliza para convencernos de algo, pero también hay que explicar, profundizar en lo que el texto nos dice para saber exactamente qué quiere decir y en qué sentido lo afirma.

1. Lee el texto atentamente intentando hacerte una primera idea de qué pretende demostrar.

2. Vuelve a leerlo. Ahora ya debes llenarlo de subrayados anotaciones, flechas y signos de todo tipo que te facilitarán después el comentario redactado.

3. Con la mayor brevedad posible, a lo mejor una línea tan solo o incluso dos palabras o hasta una, expresa el asunto que se trata. Aquí no has de comprometerte con una tesis fuerte, simplemente expresa de qué va el escrito, sobre qué cuestión diserta.

4. A continuación expresas la idea central, aquella visión u opinión de la cual el autor intenta convencernos. Es lo que llamamos la tesis, que conviene no confundir con el tema. Si un autor afirma que las mujeres son inferiores, eso es una tesis, no un tema. El tema en todo caso sería “las mujeres” o “la comparación entre hombres y mujeres”, pero sin contener nunca ya la opinión del autor, pues sobre el mismo tema otro autor puede tener una opinión completamente distinta. La tesis no responde a “¿de qué va el texto?”, sino más bien “¿qué intenta demostrar?” o, si lo prefieres, “¿de qué pretende convencerme?”. Exprésalo a ser posible con una frase breve y concisa, a ser posible sin mezclar explicaciones ni argumentos. La tesis tiende a ser una afirmación, los argumentos van después.

5. Empieza a estructurar la argumentación. Un comentarista puede encontrar dos argumentos y otro, en el mismo texto, encontrar cuatro, y aún así estar ambos bien. No me preocupa el número de argumentos, sino si uno es capaz de entender el texto y detectar todos los recursos de los que se sirve. No es imprescindible poner en plan telegrama los argumentos con sus numeritos correspondientes, pero sí conviene, aunque sea a través del punto y aparte o cambio de párrafo, diferenciar argumentos. Tipos de argumento:

-el simple razonamiento subordinado a la tesis. Es una simple razón, un argumento sin más.
-el argumento de autoridad. Puede ser textual o citarse en estilo indirecto. Conviene no confundir el argumento de autoridad, entendido como referirse a alguien importante que supuestamente apoya al autor, con aquellos momentos en que el autor del texto se refiere a cierto personaje más o menos célebre para criticarlo o refutarlo. Si yo cito a Darwin para ir contra él no estamos ante un argumento de autoridad.
-Ejemplos
-Datos, cifras, fechas... todo aquello que el autor considera que le puede servir para apoyar su idea central.
-Ciertos recursos de escritura como metáforas, preguntas que se autocontestan, incluso el uso de la cursiva, negrita o subrayado.




ANÁLISIS/COMENTARIO DEL TEXTO 4. “LO QUE LAS COSAS SON”

El autor de este texto diserta sobre las características del pensamiento sofístico. (TEMA). Explica que su concepción es relativista, lo cual supone que, con la excepción de las leyes naturales que nos rigen a todos, nuestras “verdades” no son absolutas, pues dependen del punto de vista (TESIS)

Afirman los sofistas que nuestras normas, instituciones políticas o costumbres son producto de acuerdos, es decir, son convencionales. Lo que esto significa es que nuestra concepción de lo justo y lo injusto o de lo bueno y lo malo responde a una visión particular o subjetiva de la realidad. Pretendemos que nuestros valores morales tengan carácter universal, válido para todo ser humano, pero en realidad son el resultado de lo que nosotros mismos, o nuestros antepasados, han decidido que era bueno para nuestra comunidad particular. Esto supone que en otra comunidad el bien y el mal se entienden de forma distinta, de lo cual se deduce que es una estupidez pretender que ellos están equivocados. Podemos enriquecer este argumento con un ejemplo que no ofrece el texto. Cuentan que dos viajeros mostraron repugnancia cuando supieron que cierta tribu celebraba ritos funerarios comiéndose a los muertos. Esa misma repugnancia es la que exhibieron los ofendidos miembros de la tribu cuando los viajeros les hablaron de la posibilidad de inhumar o incinerar a los recién fallecidos. Además la imposibilidad del acuerdo universal, lo que el autor denomina “unanimidad”, no solo se da entre pueblos distintos, es que incluso entre dos individuos pertenecientes a la misma tribu hay discrepancias de opinión. (ARG.1)

El sometimiento de toda verdad humana al criterio relativista solo admite una excepción: la naturaleza. Los impulsos naturales, ajenos a los aprendizajes que vamos experimentando a la largo de nuestra vida y desde niños, tienden a ocultarse tras los ropajes de la civilización, pero subsisten siempre. Dos sofistas, Calicles y Trasímaco, a los que nombramos como argumento de autoridad, proponen observar a los animales y a los niños, pues en ellos subsisten los instintos básicos sin los disfraces morales que nos hemos creados los humanos adultos. A la pregunta que textualmente se formula -”¿qué es, pues, lo natural en el hombre?”- contesta refiriéndose a dos leyes básicas: la ley del placer o, si lo preferimos, del egoísmo, y la ley del más fuerte. La primera rige la vida de cada individuo, y supone que lo que buscamos por encima de cualquier otra cosa es satisfacer nuestros deseos y necesidades. Así, y por ayudar al autor del texto con algún ejemplo, diríamos que lo que el perro o el niño expresan con violencia, por ejemplo que tienen hambre o que desean apropiarse de un objeto determinado, nosotros lo buscamos con la misma intensidad porque es lo que nos exige nuestro impulso, pero lo ocultamos tras los valores aprendidos. En cuanto a la segunda ley, domina las relaciones entre seres, determinando que los más poderosos siempre gobernarán el mundo frente a los débiles, que es exactamente lo que ocurre en la naturaleza, como podemos ver en cualquiera de esos reportajes en que el león persigue y devora al ciervo. (ARG. 2)

Hay un último argumento, que podríamos entender como conclusión, en el cual el autor propone acabar con lo que él llama la “moral vigente”, que considera contraria a los principios naturales anteriormente enunciados. Dado que el autor no lo explica suficientemente, podemos entender que los valores que rigen una sociedad como la ateniense de la antigüedad o nuestra sociedad contemporánea, no se basan en la ley del egoísmo y la del más fuerte. Esto significa que la moral y la ley ponen trabas a la realización de los deseos humanos y que a menudo se le ponen trabas al más fuerte en su impulso de dominar y someter a los que son más débiles que él. La conclusión es que para los sofistas la ley humana adecuada sería aquella que imita a la naturaleza. (ARG.3)




divendres, 3 de maig del 2019

COMENTARIO SOBRE SIMONE DE BEAUVOIR


"Es decir, que el drama no se desarrolla sobre un plano sexual; la sexualidad, por otra parte, jamás se nos ha presentado como definidora de un destino, como portadora de la clave de las actitudes humanas, sino como expresión de la totalidad de una situación que contribuye a definir. La lucha de los sexos no está inmediatamente implicada en la anatomía del hombre y de la mujer. En verdad, cuando se la evoca, se da por supuesto que en el cielo intemporal de las Ideas se desarrolla una batalla entre esas esencias inciertas: el Eterno femenino y el Eterno masculino, y no se echa de ver que ese titánico combate reviste en la Tierra formas completamente diferentes correspondientes a momentos históricos distintos."




El texto que antecede pertenece al célebre ensayo de Simone de Beauvoir «El segundo sexo», en el cual se exponen las claves filosóficas del feminismo contemporáneo. El tema concreto sobre el que trata el fragmento es el conflicto entre los sexos. Su objetivo es rechazar los tópicos que explican ese conflicto desde la pura biología o desde el idealismo.

La autora empieza desactivando la explicación puramente «sexual», es decir, la que explica la disputa en base a razones biológicas. Desde esa perspectiva, varones y hembras estaríamos marcados por un destino que, desde las simples hormonas, determinaría nuestro comportamiento. Así, si lo masculino es agresivo, dominante, racional y conquistador, lo femenino es delicado, maternal, emocional y seductor... Y todo ello se explica, en esa teoría equivocada, únicamente por las gónadas. Como dice textualmente: «La lucha de los sexos no está inmediatamente implicada en la anatomía del hombre y de la mujer».

Esa teoría es aparentemente contraria a la que expone a continuación, la que entiende lo masculino y lo femenino como esencias intemporales. Esta concepción es la que llamamos «platónica» o «conceptualista». Considera los géneros como valores universales que se repiten a través del tiempo al modo de un ideal que no habría manera de cambiar. Las características que hemos apuntado y que definen al hombre como dominante y a la mujer como sumisa corresponderían entonces a valores colgados de un «cielo intemporal». Aparentemente, la posición idealista se opone a la biologicista, pero coinciden en algo: parecen creer que los roles diferenciados son nuestro destino, una realidad impuesta a la que no podemos resistirnos, siempre fue así y nunca dejará de serlo.

La frase final del texto, en la que ironiza sobre el «eterno femenino» y el «eterno masculino», marca la posición alternativa a las otras dos, la que defiende de Beauvoir a la largo de «El segundo sexo»: los géneros son en realidad una construcción histórico-cultural. A lo largo de la historia su relación ha ido experimentando transformaciones, esas relaciones han ido sometiendose a configuraciones distintas. Lo que intenta explicar la autora es que las relaciones de dominación articuladas por el patriarcado no son irremediables, responde a visiones que han ido imponiéndose sobre los sujetos como si no hubiera otras posibles... Pero sí las hay, de ahí que con «El segundo sexo» nos hallemos ante la primera obra del feminismo contemporáneo.

dilluns, 15 d’abril del 2019

REDACCIÓN SOBRE SIMONE DE BEAUVOIR


ATENCIÓN 2º DE BACHILLER. FILOSOFÍA. REDACCIÓN SOBRE S. DE BEAUVOIR

Debo recordarte que en el examen hay una pregunta de análisis de texto que vale un cuarto de la nota, otra con el mismo valor que está relacionada en parte con el texto, aunque requiere redactar para exponer conocimientos, y una tercera en la que sólo redactas y que tiene el doble de valor que cada una de las otras dos. El análisis de texto entiendo que en el caso de Beauvoir no requiere especial dificultad, aunque conviene que no haya términos característicos de su filosofía que nos dejen en blanco y no sepamos explicar en el comentario. La pregunta 2 depende sobre todo de tu estudio y de que no dejes que te sorprenda preguntándote por un concepto filosófico que no tienes bien documentado. El problema con SDB parece hallarse más en la redacción. La cuestión que te preocupa, por lo que me decís algunos, es que no acabáis de vertebrar el tema, como si no hubiera un cuerpo teórico rotundo como en el caso de Platón y Descartes. Yo sugeriría estudiar atentamente el dossier que os proporcioné en su día, además de algún anexo aclaratorio de dudas que os proporcionaré en breve. Eso y el esfuerzo de hacer redacciones antes del examen ayudará a que le perdáis el miedo a la autora. En cualquier caso conviene que no olvidéis que se trata de una filósofa de nuestro tiempo y que entendiendo bien algunos planteamientos básicos y conociendo los conceptos más propiamente beauvoirianos te  va a ser más fácil escribir sobre el tema porque a fin de cuentas se trata de hablar de cosas que has vivido de alguna forma y que tienen que ver con el mundo en el que hemos nacido.
Te propongo un posible título de redacción:





 SDB y la liberación de la mujer” (ATENCIÓN, EL ENFOQUE QUE YO HAGO, LOS TÉRMINOS EN LOS QUE VOY PLANTEANDO MI REDACCIÓN, NO ES EL ÚNICO POSIBLE, COMO TAMPOCO HAY UN SOLO ORDEN O SECUENCIA EN LA QUE PRESENTAR LOS ARGUMENTOS. LO QUE TENGO CLARO ES QUE ESTOY HABLANDO DE SIMONE DE BEAUVOIR Y QUE LO HAGO CONTESTANDO AL TEMA QUE EL TÍTULO DE LA REDACCIÓN ME EXIGE)

(introd.)
Simone de Beauvoir está considerada como la madre del discurso feminista contemporáneo. Su ensayo más célebre, “El segundo sexo”, clarifica muchos de los problemas que nos ayudan a entender la condición contemporánea y la evolución histórica del patriarcado y la problemática de género.

La cuestión en concreto que se nos plantea requiere una exposición amplia de los fundamentos del pensamiento beauvoireano, pues se trata de una cuestión central dentro de su obra.  Requiere echar un vistazo a la tradición filosófica que ha tratado históricamente la problemática de género, analizar las estructuras de dominación que han mantenido sometida a la mujer, la aportación de filosofías contemporáneas que –como Hegel o el existencialismo de Sartre- han echado luz sobre la cuestión de la libertad… Concluiremos refiriéndonos a las posibilidades de presente y futuro que respecto al proyecto de la igualdad sexual asocia la autora a la evolución de las sociedades desarrolladas de posguerra.

(Desarrollo)
Para empezar hemos de dejar claros los principios intelectuales desde los que se construye la visión beauvoireana. La autora piensa que lo que conocemos como historia de la humanidad es en realidad la historia de los hombres, es decir, que la visión hegemónica del mundo es en realidad androcéntrica, y que tiende a ocultar la evidencia de la dominación sexual. El objetivo de la obra de la autora, como advertimos en "El segundo sexo", es sacar a la luz esa realidad oculta, denunciando con ello el patriarcado. En segundo lugar es crucial asumir que lo que denominamos “feminidad” es en realidad el producto de una construcción histórica. En ese sentido, entendemos que la mujer no tiene un destino biológico ni está atada a un supuesto “eterno femenino” que le obliga a comportarse de una determinada manera, sino que, como esa forma ha sido inyectada en la educación patriarcal, ahora puede construir su propia identidad y convertirse en proyecto de sí misma.

La evidencia de la dominación de la mujer se encuentra ya en los remotos textos del racionalismo del XVII. Un cartesiano, Poullain de la Barre, ya proyectó un procedimiento de duda sobre prejuicios muy extendidos cuestionando la supuesta inferioridad intelectual de la mujer. Encontramos otra huella de feminismo remoto en la Ilustración, cuando Olympe de Gouges reclamó a los revolucionarios de 1789 que extendieran la Carta de Derechos a las mujeres, lo que convertiría aquella primera declaración de derechos humanos en auténticamente universal. Gran importancia en la historia de la liberación de las mujeres la tiene el célebre conflicto de las sufragistas, que exigieron en Gran Bretaña que se aceptara el voto femenino.

Claro que, en relación al problema de la liberación femenina, es preciso referirse a la influencia que sobre Simone de Beauvoir  ejercen de manera directa Hegel, con su tratamiento de la problemática del amo y el esclavo, Marx por la importancia del socialismo, y, finalmente, Sartre por lo que en relación al tema de la libertad incorpora su doctrina existencialista.

Hegel plantea que la relación entre el amo y el esclavo no es de pura dominación, no se trata sólo de la opresión que ejerce a la fuerza un déspota sobre una víctima. Hegel descubre que esa relación es más profunda y compleja, de manera que establece líneas secretas de complicidad. Así, el amo reconoce su prestigio en la autoridad que sus esclavos le aceptan como dueño, y éstos a su vez la refuerzan voluntariamente sometiéndose por comodidad a su situación. No es difícil establecer el paralelismo con la situación de la mujer respecto al hombre.

Respecto al socialismo, la posición de Simone de Beauvoir es compleja. La autora francesa se siente comprometida con las posturas de izquierda, y considera que la función de un intelectual es escribir para acabar con la desigualdad y transformar el mundo. Sin embargo, acusa a Marx de haber sometido la problemática del patriarcado en la crítica a la burguesía y el capitalismo. En otras palabras, Marx cree que la emancipación de la mujer será un efecto más de la revolución proletaria. El caso de la Unión Soviética, donde es evidente que la mujer sigue sometida y no se han roto las estructuras patriarcales, da a pensar a Beauvoir que el feminismo demanda planteamientos específicos, es decir, independientes del socialismo.

El existencialismo es probablemente la teoría que más influye en Beauvoir  en relación a la cuestión de la libertad. Afirma Jean- Paul Sartre que los seres humanos somos libertad, que lo único que no somos libres es de dejar de serlo. Su existencialismo niega que podamos definirnos por los universales o genéricos dentro de los cuales se encasilla la singularidad de nuestra vida. Somos proyecto, trascendencia… somos lo que elegimos a cada momento hacer con nuestras vidas. Simone de Beuvoir efectúa una apropiación en clave feminista de la concepción sartreana. La feminidad no es un destino irremediable, no vale como ideal platónico ni tampoco está inscrita en los genes al modo de una realidad biológica tan determinada y conclusa como la masculinidad. “El destino no está inscrito en las gónadas”, nos dice “El segundo sexo”. Hay una facticidad, desde luego, una estructura social dentro de la cual nacemos y que nos pone condiciones, pero cada mujer  y cada hombre tiene la posibilidad de saltar por encima de ella para construir su propia identidad y proyectar su vida. Es en ese sentido en el que somos trascendencia, y cada mujer vive su cuerpo y su feminidad como cree que debe vivirla, o incluso prescindir de ella en tanto que imposición social y vivir libremente su inalienable singularidad.

(Conclusión)
Todas estas influencias gravitan sobre el feminismo de Beauvoir, especialmente la existencialista, sobre la cual diseña su análisis hermenéutico para reinterpretar la historia del patriarcado y alumbrar las claves de la liberación. En nuestro tiempo, el desarrollo de los métodos conceptivos, la incorporación de la mujer al protagonismo productivo y la apertura política propia de los regímenes democráticos otorgan a la mujer la posibilidad de no ser víctima pasiva y cómplice del patriarcado como ha sido durante milenios. La mujer ya no tiene por qué ser lo Otro, la sombra de lo humano que durante años ha entregado todo el espacio de luz a los varones.  


dilluns, 4 de febrer del 2019

TEXTO DE DESCARTES PARA COMENTAR


En fin, si aún hay hombres que no están suficientemente persuadidos de la existencia de Dios y de su alma en virtud de las razones aducidas por mí, deseo que sepan que todas las otras cosas, sobre las cuales piensan estar seguros, como de tener un cuerpo, de la existencia de astros, de una tierra y cosas semejantes, son menos ciertas. Pues, aunque se tenga una seguridad moral de la existencia de tales cosas, que es tal que, a no ser que se peque de extravagancia, no se puede dudar de las mismas, sin embargo, a no ser que se peque de falta de razón, cuando se trata de una certeza metafísica, no se puede negar que sea razón suficiente para no estar enteramente seguro el haber constatado que es posible imaginarse de igual forma, estando dormido, que se tiene otro cuerpo, que se ven otros astros y otra tierra, sin que exista ninguno de tales seres. Pues ¿cómo podemos saber que los pensamientos tenidos en el sueño son más falsos que los otros, dado que frecuentemente no tienen vivacidad y claridad menor? Y aunque los ingenios más capaces estudien esta cuestión cuanto les plazca, no creo puedan dar razón alguna que sea suficiente para disipar esta duda, si no presuponen la existencia de Dios. Pues, en primer lugar, incluso lo que anteriormente he considerado como una regla (a saber: que lo concebido clara y distintamente es verdadero) no es válido más que si Dios existe, es un ser perfecto y todo lo que hay en nosotros procede de él. De donde se sigue que nuestras ideas o nociones, siendo seres reales, que provienen de Dios, en todo aquello en lo que son claras y distintas, no pueden ser sino verdaderas. De modo que, si bien frecuentemente poseemos algunas que encierran falsedad, esto no puede provenir sino de aquellas en las que algo es confuso y oscuro, pues en esto participan de la nada, es decir, que no se dan en nosotros sino porque no somos totalmente perfectos. Es evidente que no existe una repugnancia menor en defender que la falsedad o la imperfección, en tanto que tal, procedan de Dios, que existe en defender que la verdad o perfección proceda de la nada.

divendres, 30 de novembre del 2018

DESCARTES

 
1. La gran crisis del XVII

2. La Revolución científica.

3. Racionalistas y empiristas: la filosofía del XVII.

4. Descartes y el problema del método.


1 LA GRAN CRISIS DEL XVII

a. Crisis económica: las estructuras feudales europeas, heredadas del Medioevo, empiezan a descomponerse ante la presión de la burguesía emergente y el auge del capitalismo.

-Apertura de nuevas rutas comerciales y revolución tecnológica en la navegación →desarrollo de la banca y los sistemas de crédito→CAPITALISMO= Propiedad privada/ Libre empresa/Competencia

-Orígenes del nuevo modelo social: el modelo señor-vasallo va dejando lugar al modelo patrono-asalariado.

-BURGUESÍA: la clase que dirige las nuevas formas de la economía empieza a incrementar su poder e influencia y rivaliza con la Aristocracia, estamento aún hegemónico y privilegiado en el Antiguo Régimen.



b. Crisis religiosa: REFORMA PROTESTANTE: el luteranismo y todas las formas posteriores de ruptura con el poder vaticano.... se resquebraja la vieja unidad de la cristiandad característica del periodo medieval →Principio del libre examen y separación iglesia-Estado→Individualismo y liberalismo.

CONTRARREFORMA: →Intolerancia religiosa →Persecución de la heterodoxia→Retorno de la Inquisición y atraso definitivo de las naciones católicas.



c.Crisis política. Se empieza a desplomar el concepto medieval del Estado teocrático y sometido a los señores feudales→Monarquía Absoluta: centralización del aparato estatal, concentración de poderes, mantenimiento del modelo estamental, desarrollo del modelo de soberanía nacional característico del mundo contemporáneo.



PREGUNTAS PARA DEBATIR EN CLASE.



1. Empezamos nuevo tema y, como ya sucedió con Platón y la crisis de la polis, volvemos ahora a hablar de una Europa en plena crisis alrededor de la figura de Descartes: ¿por qué parece que los grandes filósofos surgen siempre en tiempos críticos?


 2. Atroces guerras de religión, resurgir de las formas más crueles
 del fanatismo religioso propiciado por la Contrarreforma… ¿no hubiera sido mejor que Martin Lutero no hubiera existido nunca?



2. LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA DEL XVII

-Continuidad respecto a las tendencias del Renacimiento (XVI)


                -Culto a los clásicos grecorromanos: culto a las matemáticas desde la influencia de Pitágoras y Platón/ El uso interesado de Platón y Aristóteles como fundamento metafísico para la fe propio de la Escolástica de los teólogos medievales es sustituido por el retorno a los antiguos como ideal del sabio terrenal y amante de la ciencia, alejado de la obsesión monoteísta.


                -Escepticismo: MONTAIGNE. Los sabios renacentistas, hartos del dogmatismo medieval, recuperan los principios de la antigua escuela escéptica de Gorgias o Pirrón para poner entre interrogantes los viejos dogmas y defender la diversidad de opiniones y la tolerancia. La presunción de que podemos alcanzar certezas absolutas es la causa de la infelicidad y el fanatismo. Dice Montaigne: “lo único que sé de cierto es que nada es cierto”.



-La “Ciencia Nueva” del XVII→ El interés por el estudio de la naturaleza y la convicción de que la presión teocentrista bloquea el avance de la ciencia determinan que los sabios del Renacimiento y el Barroco rompan con la Escolástica medieval.

                -Ruptura con la Física aristotélica: Fin de la teoría de las dos regiones y del sustancialismo.

  

              -Causas de la revolución científica:

   -Aparece un nuevo tipo de sabio→Predilección por la aplicación técnica frente a la especulación vacía. (El caso Leonardo)

-Perfeccionamiento de los instrumentos de observación (Galileo era óptico)

-Introducción de sistemas de cuantificación (“El gran libro del mundo está escrito en lenguaje matemático”). Lo verdadero es medible.

-La revolución en la astronomía: El auge de la navegación incrementa el interés por la observación astral, el modelo geocéntrico de  Ptolomeo y Aristóteles es abandonado por el modelo copernicano.

             -Kepler: El universo es un gran sistema armonizado por un geómetra cuyas leyes se pueden conocer a través del conocimiento matemático.

             -Galileo →Fin del dualismo aristotélico, las leyes de la Mecánica son universales./ La ley de la inercia demuestra que el movimiento no es más imperfecto que la inmovilidad, como se venía creyendo desde Platón.



-Consecuencias filosóficas de la Ciencia Nueva:

  
                a. Renuncia a la especulación metafísica y a la búsqueda de sustancias o entidades ultraterrenas.

                b. Reducción de toda realidad a sus propiedades medibles y convertibles en leyes matemáticas. La experiencia y la observación son esenciales, pero no tienen valor sin magnitudes cuantificables.

                c. Mecanicismo: El universo es un gigantesco reloj, una inmensa máquina cuyos movimientos pueden entenderse y preverse.




-El problema del método→ Empezamos a creer que si hay dominios del saber que permanecen oscuros es porque no hemos encontrado el método adecuado para investigarlos.


               a. Empirismo de Francis Bacon: la inducción es el modelo del conocimiento, la observación de muchos fenómenos conduce a verdades generales.


                 b. Matematicismo de Galileo: la experiencia por sí sola es ingenua, debe moverse dentro de un marco teórico, los fenómenos naturales solo proporcionan conocimiento si se someten a esquemas matemático.  (Influencia en Descartes: si un método tan riguroso como el de las matemáticas pudiera aplicarse al pensamiento en general ¿no obtendríamos la CERTEZA?




PREGUNTAS


1. La explosión científica característica del Renacimiento y el Barroco parece reivindicar a los clásicos como Platón y Aristóteles y, a la vez, romper con ellos. ¿No es contradictorio?


2. Con la Nueva Ciencia, y en especial con Galileo, el movimiento sale del desprestigio que arrastraba desde Parménides, Platón y a lo largo de la Edad Media. ¿Qué consecuencias tiene esto?


3. ¿Por qué la Iglesia persiguió a Galileo y a otros astrónomos?


4. "La experiencia por sí sola es ingenua". ¿Qué intenta decir Galileo con esa aseveración?


5. Si el universo es una gran máquina de movimientos perfectamente constantes y previsibles, ¿qué sucede entonces con la libertad que creemos tener?




3 RACIONALISTAS Y EMPIRISTAS. FILOSOFÍA DEL XVII.


-Problema filosófico de una época en crisis: ¿Cómo obtener certeza? ¿Cómo podemos saber si nuestras afirmaciones son verdaderas? ¿De donde provienen las ideas?


Polémica Racionalismo/ Empirismo:

-Escuela Racionalista (Descartes, Leibniz)

    -Las ideas verdaderas tienen su origen en la pura razón. Existen las ideas innatas. (Las tenemos solo por ser humanos, tendemos naturalmente a formarlas)

    -La realidad es matemática, por tanto el ideal del conocimiento es la deducción (obtención de una verdad necesaria a partir de unas premisas).


-Escuela Empirista: (Bacon, Hume)
    

    -La fuente del conocimiento está en los sentidos, todo procede de la experiencia. Todo supuesto conocimiento que no encuentre origen empírico es pura especulación, un sinsentido.

   -El ideal del conocimiento es la inducción, método característico de las ciencias naturales, donde muchos casos particulares contrastados empíricamente dan lugar a una idea general.

  


PREGUNTAS


1. Si la certeza y la universalidad de lo verdadero se basa en ideas innatas como afirma el racionalista, ¿cómo puede explicar por qué tenemos esas ideas?


2. Si la verdad se contrasta sólo en la experiencia, como quieren los empiristas, ¿de dónde provienen las matemáticas? ¿cómo puedo garantizar la certeza y universalidad si la base del conocimiento experiencial es la costumbre?





4 DESCARTES Y EL PROBLEMA DEL MÉTODO


Sentido general de la filosofía cartesiana. →Reacción contra el escepticismo de Montaigne: "en nuestro tiempo no hay cuestión que no sea objeto de disputa"→la verdad absoluta sí puede ser alcanzada por la razón


El problema del método.  → Mientras otras ciencias, gracias al uso de la certeza matemática, han alcanzado gran éxito, la filosofía es un campo de combates. Necesitamos un método basado en el principio de reconocer como verdadero sólo aquello que guarde evidencia absoluta, es decir, que no presente sombra de duda.


        -Intuición: verdad simple que captamos con evidencia absoluta, por ejemplo el "yo". (Es importante no confundir la intuición intelectual, por ejemplo la idea simple del "yo", con la intuición sensible o empírica, es decir, la sensación)

        -Deducción: encadenamiento de intuiciones o verdades simples que llevan a una conclusión necesaria. Es el procedimiento de verdad propio de los matemáticos.


¿Qué es un método? → Sistema de reglas que permite alcanzar conocimientos inequívocos. → ¿En qué consiste el método cartesiano?


       1. Principio de evidencia.

       2. Principio de análisis.

       3. Principio de síntesis.


       4. Enumeración


  -Aplicación de la duda metódica: buscamos verdades absolutamente indubitables, verdades que, como reza el principio de evidencia, no ofrezcan dudas respecto a su certeza. El procedimiento de la duda metódica es poner entre interrogantes todas nuestras ideas, incluso las que consideramos más firmes, sometiéndolas incluso a las más extravagantes dudas que podría plantear un escéptico. El objetivo es encontrar una verdad absoluta y primera, una intuición tan segura que, siguiendo el ideal deductivo, a partir de ella pueda derivarse todo el edificio del conocimiento. 

Pasos del método: 

1. Duda de los sentidos: si a veces me engañan, podrían engañarme siempre  → Crítica del empirismo.

2. Duda de las certezas matemáticas → Los matemáticos cometen a menudo paralogismos. 

3. Argumento onírico → Nada me garantiza que ahora mismo no sueño, no puedo estar seguro de mi propio cuerpo, de mi presencia aquí. 

4. Duda hiperbólica: argumento del genio maligno. (CUIDADO, este argumento lo introduce en una obra posterior, "
"Meditaciones metafísicas", cuando cayó en la cuenta de que la certeza de las demostraciones matemáticas soportaba el argumento onírico) → Y si en vez de Dios ¿nos gobierna un demonio engañador?

Fin de la duda → Certeza absoluta del cogito: Ni aún con la hipótesis escéptica más delirante puede ponerse en duda el hecho de que soy un ente pensante, pueden engañarme mis sentidos, estar yo soñando o ser engañado por un demonio, pero lo que ni el genio maligno puede quitarme es la evidencia de que pongo en duda la certeza de todo... y dudar es pensar cogito ergo sum. Esta intuición, la del yo autoconsciente es clara y distinta. 

PREGUNTAS

1. ¿No es contradictorio luchar contra el escepticismo sosteniendo planteamientos tan escépticos como el onírico o el del genio maligno?

- Teoría cartesiana de las ideas: 

         -Ideas adventicias: aquellas que formamos a partir de impresiones o intuiciones sensibles. Corresponden a hechos. 
          -Ideas facticias: aquellas que la imaginación forja a partir de intuiciones sensibles, por ejemplo la idea de centauro o sirena. 
           -Ideas innatas: son connaturales al ser humano, no es que seamos conscientes de ellas desde niños, es que tendemos naturalmente a formarlas... El alma o yo consciente, los entes matemáticos o la infinitud. 

-Argumentos de la existencia de Dios: (ver libro)

1. Argumento de la causalidad:



2. Dios como causa de mi ser:



3. Argumento ontológico de San Anselmo:




PREGUNTAS

1. ¿Por qué es tan importante demostrar la existencia de Dios después de haber ejecutado el procedimiento de la duda?

2. ¿Por qué sé que Dios no es una idea facticia?

-Teoría de las sustancias: definimos como sustancia un ámbito de lo real, es decir, aquel ser que posee una esencia propia y distinguible de otras realidades sustanciales. 


               -Res extensa: 
                -Res cogitans: 
                -Res divina:

 PREGUNTAS

1. En algún momento dice Descartes que la res divina es la única sustancia propiamente dicha. Explícalo. 

2. Si la res extensa, a la cual pertenecemos, se sujeta al modelo mecanicista, según el cual todo movimiento está sujeto a leyes físicas inamovibles, ¿cómo sostener la presunción de que somos libres? (FOTOCOPIAR REDACCIÓN SOBRE LA LIBERTAD Y EL DUALISMO ANTROPOLÓGICO)